Era un hermoso tipo de consagración, un acto de extrema devoción a Jehová. Nazareo viene de la palabra NAZIR, que significa separado, dedicado o consagrado a Dios. Tenía votos especiales y tenía principio y fin. Era por un tiempo especial o por toda la vida. Era voluntario aunque la Biblia registra que a Juan el Bautista y a Sansón los consagraron sus padres por mandato divino y a Samuel el profeta lo dedicó su madre, con el visto bueno de su padre, por Jehová haberle consedido un hijo varón. Todos estos de por vida.
Podía ser hecho por hombre o por mujer. Tenía un fin y propósito específico. Someterse al voto implica una resistencia externa por que existe el deseo, pero la carne se resiste. De igual manera como en el Nuevo Testamento El ayuno y la adoración (Ro. 8:7).
Entre las prohibiciones está la completa abstinencia del fruto de la vid. Esto incluye todo lo que es embriagante; vino, cidra, y aun el vinagre,el jugo las pasa y las semillas.
Aplicación: Promueve el dominio propio pues la persona no participa de lo que da placer al cuerpo y a los sentidos o provocan disolución al alma (ef. 5:18).
No raparse la cabeza ni la barba. Asi se diferenciaban exteriormente de los paganos.
Evitar todo contacto con cuerpos muertos. Esto habla de la contaminación que viene del exterior. Contaminarse con cuerpos muertos le costaba comenzar de nuevo el tiempo prometido en el voto.
Aplicándolo a la Iglesia hoy, es como tomar la decisión, voluntaria, de convertirse a Cristo, se hacelo con propósito (arrepentirse, pedir perdón, comenzar una nueva vida), y consagrarse a Cristo, buscar la santidad (apartarse de la corriente del mundo) negarse a la carne y su concuspiscencia, negarse a los placeres del mundo, ser diferente a los inconversos. Estar en el mundo pero caminar diferente al mundo.