Ofendemos en público, pero pedimos perdón en privado. Asi cualquiera. Una malacrianza, una reacción hostil (con razón o sin razón), delante de la gente , nos sucede. Podemos pedir perdón al momento (eso es lo ideal) pero si las aguas bajan cuando ya estamos solos, tenemos que buscar la persona inmediatamente y arreglar con ella. Luego, si podemos tenemos que comunicarlo a los que estaban presentes.
Asi ganas un amigo, limpias tu reputación y te restauras delante de los demás. Pero si esperas mucho y la ofensa es grande, te aseguro que va a tener consecuencias terribles para ti y de todas maneras vas a tener que pedir perdón. Dios dice que arregles con tu amigo mientras puedes antes de que él presente su causa al juez y seas echado al calabozo.
El tiempo no hace olvidar las ofensas, el perdón si.
Si no te quieren perdonar, ya ese no es tu problema. Tu haces tu parte y punto.
Tu respondiste mal pero fue el otro el que te ofendió, entonces dale la opotunidad de arrepentirse, si no lo hace, pregúntale si tiene algo por lo que debe pedirte perdón. Si dice que no, creele y dale tiempo. Algún dia entenderá.
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