sábado, 29 de enero de 2011

La mentira tiene patas cortas.

Anoche tuve la opotunidad de mentir (pero no lo hice). Llegué a un concierto vestido de negro y cuando el encargado del estacionamiento me vio me dijo: "va a tocar esta noche, pase adelante. Si decia que si (o sonreia y seguia adelante), me economizaba cinco dolares. Le dije que no era de los músicos y pagué la entrada.

Mi esposa me dijo (palabras con luz) "La mentira tiene patas cortas". Le pregunté y me explicó que con patas cortas no se puede llegar muy lejos. Salomón dijo que el que habla mentiras no escapará, tarde o temprano te enredas y fíjate eso es así aunque mientas por error. Una vez en la universidad, una joven fue buscando a otra a mi oficina en varias ocasiones, su amiga me preguntó  si la habian ido a buscar y le dije  que si, que tres veces. En la noche la joven me confrontó preguntádome si habian sido tres veces ( yo pude rectificar diciendo la verdad, que eran dos o tres pero que no recordaba el núm. exacto), el problema fue que aseguré que fueron tres y ella me dijo que porqué mentía si fueron dos. Yo quedé en verguenza por una sencillez.

El Salmo 15:4 dice que hay que hablar la verdad aunque sea en daño propio. No podemos mentir aunque sea para quedar bien. Quedamos mejor si somos honestos. Me pasó en estos dias cuando llamé para solicitar el Seguro Social. Aparecía un ingreso que no era mio y la oficial me preguntó si había trabajado ese año, yo le dije que no. Ella me dijo que tenía que sacarlo de mi record y que me afectaría mi pensión. Al rato me dice: "su honestidad lo favoreció". El ingreso era de mi esposa y yo solo perdería dos dolares por mes. Decir la verdad paga, se pierde mas de dos dolares si perdemos la credibilidad.

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